Primer debate veracruzano: una candidata con el mayor escándalo de corrupción y dos candidatos dando pelea
Lo rescatable de este debate no fueron los candidatos.

Por Mar Morales / RFInforma, Ciudad de México, 27 de abril de 2024
Este sábado 27 de abril se llevó a cabo el primer debate entre los aspirantes a la gubernatura de Veracruz.
Los candidatos en contienda son Rocío Nahle García por la coalición Sigamos Haciendo Historia, José Francisco Yunes Zorrilla representando a Fuerza y Corazón por Veracruz e Hipólito Deschamps Espino Barros de Movimiento Ciudadano.
El evento fue organizado por el Organismo Público Local Electoral (OPLE) y la moderación estuvo a cargo de los periodistas Leonardo Curzio y Eirinet Gómez, quienes tuvieron como escenario el bellísimo Museo de Antropología de la ciudad de Xalapa.
Vaya que ha sido polémica la contienda electoral de ese estado, con una lista nominal de más de 6 millones de personas.
Pero no solo por la cantidad de votantes nos tienen a todos al filo de la silla. En Veracruz la polémica en torno a la candidata morenista, Rocío Nahle García, ha dado de qué hablar un día sí y el otro también debido a que tiene más propiedades en México y el extranjero que propuestas.
La ex secretaria de Energía, de origen zacatecano, llegó a este debate en medio de uno de los escándalos más grandes de corrupción de los que se tiene memoria, pues sobre ellas pesan 37 denuncias por enriquecimiento ilícito. Incluso se rumoraba que no quería asistir, pero aunque nerviosa y visiblemente molesta, se presentó.
El que abrió el debate fue Polo Deschamps anticipando lo que ya sabíamos: enfrentamiento entre Nahle y Yunes, a quienes calificó como candidatos «de la vieja política”, y “candidatos de Javier Duarte”, ex gobernador priista recluido en prisión desde inicios del actual sexenio morenista.
Sin sorpresas, “hubo tiro” entre quienes puntean las encuestas.
Yunes en todo momento se dirigió a Nahle como la “zacatecana” y en tanto ella siempre se dirigió a su adversario como parte del clan Yunes, como corrupto y como parte del antiguo equipo del impresentable Javier Duarte ex gobernador encarcelado por corrupción, lavado de dinero y desaparición forzada.
Las propiedades de Nahle y la evidente corrupción de Dos Bocas no dejaron de ser tema en todo momento, e incluso Pepe dijo que Rocío se escribe con “R”, de robo y ella se defendió diciendo que Rocío es “R” de resultados.
Nahle, ante las acusaciones del priista por sus múltiples propiedades, arremetió e incluso jugó con las palabras, “tengo miles de casas, la de todos los veracruzanos que me dicen: esta es tu casa Rocío”.
El debate, que en teoría era de tres candidatos, estuvo bajo la sombra de Javier Duarte, quien desde prisión posteaba apoyos a Nahle, diciéndole la “tía Chío”.
Haciéndose ciega y sorda a los elogios del ex mandatario estatal, la zacatecana, como era de esperarse, contraatacó acusando que Javier Duarte le compró a Yunes Zorrilla una casa en el Pedregal, lujoso fraccionamiento de la Ciudad de México.
Por su parte, Polo Deschamps, insistió que en el estado hay 5 millones de pobres, y dijo que hay comunidades enteras que están prácticamente vacías, pues los jóvenes y adultos han tenido que emigrar por falta de oportunidades, dejando a las personas de la tercera edad a cargo de sus nietos. Esperaba respuestas de sus dos oponentes, quienes en efecto usaron tan importante foro para denostar y aunque de pasada se abordaron temas como migración, la crisis hídrica, el desempleo y temas fundamentales para los veracruzanos, los 120 minutos de debate fueron un ring de box.
La candidata guinda, con pocas propuestas, solo retomó lo que la candidata presidencial Claudia Sheinbaum ha dicho: apoyos a las mujeres jefas de familia, créditos a la palabra, apoyo al campo, etc. Le importaba. como era de esperarse, justificar su enriquecimiento ilícito, diciendo en todo momento que presentó su declaración patrimonial y que muchas de sus propiedades son de su “familia”.
Los ataques, como pelota de ping pong, iban de un lado a otro, “como lo predije”, dijo el candidato del partido naranja, pero no perdió la oportunidad para hablar del llamado Clan Yunes, que tienen más de tres décadas en el poder. “¿No hay otros apellidos? “¿No hay Gutiérrez, Hernández, Martínez u otros apellidos en Veracruz?”,
Y es que los llamados “Yunes azules”, es decir, de extracción panista, aparecen de nuevo en la boleta electoral del estado, ya que el ex gobernador Miguel Ángel Yunes Linares y su hijo, del mismo nombre, van en primera fórmula hacia el senado, uno como suplente y otro como titular y Fernando, su otro hijo y ex alcalde del puerto jarocho, también aspira a una diputación local.
Con esas acusaciones de corrupción, el debate transcurrió abordando temas como el problema hídrico, los programas sociales y la impartición de justicia.
Al final, como en cada ejercicio democrático, cada uno resultó “ganador” y sus simpatizantes los vitorearon.
Lo rescatable de este debate no fueron los candidatos.
En un hecho histórico la transmisión del evento contó con un enlace para la transmisión general y otros con traducciones en lenguas indígenas como el náhuatl, huasteco y totonaco.
Para el próximo gobierno estatal se tiene previsto un presupuesto de 170 mil millones de pesos que tendrá que ejercer el próximo gobernador de forma honesta, transparente y por el bien de todos.
¿Quién será el ganador?